¿Cuántas veces habéis tenido la necesidad de definir la intensidad de una borrachera?
Seguramente tantas cómo os hayáis emborrachado o hayáis visto emborracharse a vuestras amistades. En estos casos sólo podemos remitirnos a describir los posibles síntomas sufridos, o tratar de expersarnos mediante coloquialismos y/o frases hechas. Obviamente este tradicional método resulta altamente impreciso y absolutamente subjetivo dependiendo del narrador. ↓ Read the rest of this entry…